jueves, 22 de diciembre de 2011

Tu fe por encima de las circunstancias


Todas las personas hemos atravesado circunstancias que han puesto a prueba nuestra fe, circunstancias en las que nuestro problema nos ha agobiado al punto de mover nuestros cimientos y preguntarnos tal vez si nuestro problema tendrá solución, si Dios va a ser capaz de sacarme victorioso.
Llegamos a un punto en el que nuestra mente se nubla, en que nuestro mundo se derrumba, y en vez de buscar la solución nos quedamos estáticos antes el problema, dejando que éste nos quite la paz y la tranquilidad. Es en ese momento cuando perdemos la prueba, cuando el problema nos vence.
Pero hay buenas noticias, Dios ya tiene la solución a su problema, Dios ya le dio la victoria, solo créalo y disponga su corazón para escuchar lo que Dios quiere que haga al respecto.
Sea un verdadero guerrero celestial y enfrente el problema con la Palabra de Dios, y verá como su perspectiva cambiará y sobretodo podrá seguir la dirección que le de Dios para resolverlo
No permites que un problema disminuya tu fe, sino al contrario utilízalo para que tu fe aumente sabiendo que tú ya tienes la victoria

Deléitate asimismo en Jehová, y él te concederá las peticiones de su corazón. Encomienda a Jehová tu camino, y confía en él; y él hará
Salmos 37: 4-5

lunes, 19 de diciembre de 2011

Es imposible para los hombres


Tuve la oportunidad de escuchar una historia muy triste me relataban el sufrimiento de una madre por que sus hijos se perdían en diferentes vicios, donde ella solo recibía indiferencia y no podía hacer nada para cambiar la situación
Pude notar como la embargaba el dolor cuando me describía con detalle cada situación por la que estaban atravesando sus hijos, un aire de resignación corría por su voz al decirme que solo podía esperara  el día en que sus hijos reaccionen y finalmente se den cuenta del mal que estaban causando. Mas allá de resignarse ella está en la capacidad de aspirar a más, puede esperar no solo que ellos se den cuenta de cómo se están equivocando sino que cambien radicalmente y se vuelvan unos hombres de bien. Esa misma capacidad la tenemos todos, esperar lo que nadie espera, lo que se cree que es imposible,cuando todas las circunstancias apunten hacia un desastre,es ahi donde nuestra fè debe sobresalir.
Estamos tan acostumbrados a resignarnos, a bajar los brazos, a rendirnos, a dejarnos derrotar pues se hizo todo lo humanamente posible.
Esa es la piedra de tropiezo, lo que es humanamente posible es tan limitado que no nos permite esperar grandes cambios, no nos permite ver grandes cosas realizadas en nuestras vidas y en la vidas de los que amamos, debemos ejercitar nuestra fe al punto que podamos esperar lo imposible,nunca olvides que lo que es imposible para los hombres solo es posible para Dios.


Para que vuestra fé no esté fundada en la sabiduría de los hombres, sino en el poder de Dios.
1 de Corintios 2:5 

viernes, 16 de diciembre de 2011

Una Navidad llena de regalos

Recuerdas cuando la Navidad era la época que más  te gustaba en el año?, cuando esperabas con ansias ir a las fiestas y reuniones familiares y de amigos, no habían mas preocupaciones en nuestras mentes solo estábamos dispuestos a pasar un lindo tiempo en familia y recibir nuestros regalos.
Quizás han pasado muchos años desde la última Navidad que viviste así, pero en realidad el significado de la Navidad  no ha cambiado, nuestras mentes han cambiado, nuestro espíritu ya no es el de un niño, ahora estamos preocupados de la cena, de la reunión, de los regalos, y ninguno de los anteriores tiene algo de malo, lo que está mal es que se conviertan en una preocupación, y que quiten nuestros ojos del objetivo principal, y de lo más importante de la Navidad: Disponer mi corazón para que nazca Cristo.
Cada año tenemos la oportunidad especial para recibirlo y es cuando mas predisposición existe, porque es cuando hay un ambiente más agradable en el mundo, de perdón de misericordia y cuando deberíamos aprovechar para tener ese maravilloso encuentro con El.
Pues no dejemos entonces  pasar las navidades sin tener ese regalo especial que Jesús quiso entregarnos personalmente. Y tampoco demos por menos tantos regalos que tenemos en nuestras vidas, como por ejemplo el tiempo especial con nuestra familia o el hecho de que tenemos un lugar donde vivir y pasar la Navidad.
Si reflexionamos un poquito y vemos las bendiciones de nuestra vida, nos podremos dar cuenta que cada año hemos tenido una Navidad llena de regalos. Es hora de recibir el más especial.


 
No se inquieten por nada; mas bien, en toda ocasión, con oración y ruego;presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.
Filipenses 4:6

martes, 13 de diciembre de 2011

Naciste para ser grande

¿Cuál es tu propósito en ésta vida? ¿Sabes para que naciste? y si lo sabes ¿vas por el camino adecuado?.
El mundo nos ha enseñado que vinimos a este mundo a triunfar, que nacimos para ser grandes, que nuestro propósito debe ser tener mucho dinero, vivir en casas lujosas, tener un PhD en nuestra profesión, no importa el precio que se tenga que pagar, lo importante es ser ALGUIEN.
Pues déjame decirte algo,  tu no eres alguien, tu eres un hijo de Dios, esta frase deja atrás por mucho el término anterior de ser alguien, puesto que ser un hijo de Dios es un concepto que abarca mucho mas allá de tener un puesto importante, de tener un título, de tener el mejor carro etc; con esto no me refiero  a que vamos a conformarnos con poco y que vamos a vivir de una manera mediocre, me refiero al hecho de que si eres hijo de Dios y buscas Su reino lo demás vendrá por añadidura, es una promesa que tenemos cada uno de los que conformamos la familia de Dios, es decir sus hijos, y Dios no dice te daré un poco por añadidura, dice LO DEMÁS es decir TODO, todo lo que necesites, buscame a Mi primero y te daré TODO, parafraseando un poco de lo que Dios quiso decir en esa promesa.
Toma la decisión de buscar primero a Dios, y lo demás vendrá por si solo,sabrás cual es tu propósito  y sabrás que naciste para algo mas grande que lo que el mundo te puede ofrecer.

Lucas 12: 26-31