viernes, 16 de diciembre de 2011

Una Navidad llena de regalos

Recuerdas cuando la Navidad era la época que más  te gustaba en el año?, cuando esperabas con ansias ir a las fiestas y reuniones familiares y de amigos, no habían mas preocupaciones en nuestras mentes solo estábamos dispuestos a pasar un lindo tiempo en familia y recibir nuestros regalos.
Quizás han pasado muchos años desde la última Navidad que viviste así, pero en realidad el significado de la Navidad  no ha cambiado, nuestras mentes han cambiado, nuestro espíritu ya no es el de un niño, ahora estamos preocupados de la cena, de la reunión, de los regalos, y ninguno de los anteriores tiene algo de malo, lo que está mal es que se conviertan en una preocupación, y que quiten nuestros ojos del objetivo principal, y de lo más importante de la Navidad: Disponer mi corazón para que nazca Cristo.
Cada año tenemos la oportunidad especial para recibirlo y es cuando mas predisposición existe, porque es cuando hay un ambiente más agradable en el mundo, de perdón de misericordia y cuando deberíamos aprovechar para tener ese maravilloso encuentro con El.
Pues no dejemos entonces  pasar las navidades sin tener ese regalo especial que Jesús quiso entregarnos personalmente. Y tampoco demos por menos tantos regalos que tenemos en nuestras vidas, como por ejemplo el tiempo especial con nuestra familia o el hecho de que tenemos un lugar donde vivir y pasar la Navidad.
Si reflexionamos un poquito y vemos las bendiciones de nuestra vida, nos podremos dar cuenta que cada año hemos tenido una Navidad llena de regalos. Es hora de recibir el más especial.


 
No se inquieten por nada; mas bien, en toda ocasión, con oración y ruego;presenten sus peticiones a Dios y denle gracias.
Filipenses 4:6

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